1/15/2012

Bar/azul


I
Dibujé un poema
en la proa de un barco
hecho de servilleta
que temblaba con el oleaje de mis pestañas
y lo eché a navegar

corté un pedazo de mantel
y escrbí un mensaje
en un lenguaje
parecido a las líneas de mis manos,
que sólo los peces y tú pueden entender
lo metí en una botella vacia
lanzándola a perderse en el mar
de la esperanza de encontrarte
total,- la esperanza es lo último que se pierde-, dicen.

Hice una visera con mi mano
para otear el cuadradito de horizonte
que deja ver la ventana del bar
y mis ojos dieron
al centro de la incertidumbre
sumergiéndome en el siguiente vaso
que precedió al que vendría

II
Suma otro día la bitacora de tu olvido,
las velas se consumieron esperando vientos
que trajeran tu aroma
y migraron sin regreso
dejándome solo en la barra, con un par
de borrachos tripulantes de sueños trasnochados,
que navegan recuerdos
en mares de ron demasiado añejo
corsarios de barrio capeando tempestades
abrigados en la resaca

igual que yo, capitán,
de un barco de papel
con un poema tallado en la proa

que navega en el azul de un recuerdo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien Margarita Petunia. Algunos que dicen ser poetas, deberían leerte. Me gustó.¿Cuándo vas a publicar?
Mario Cáceres Contreras.

lichazul...elisa dijo...

me gusta la cadencia que rezuma de los versos
un abrazo de esta aprendiz de lirio